-->

HERMANDAD DE NTRA. SRA. DE LA SOLEDAD

Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad

La Hermandad de Nuestra Señora de la Soledad es la cofradía más numerosa de cuantas participan en la Semana Santa Salmantina, con más de 3.000 cofrades y cientos de personas acompañando a las imágenes.

Tiene su sede en la Catedral Nueva de Salamanca, realizando su desfile procesional en las primeras horas de la madrugada del Sábado Santo.

El desfile se caracteriza por la elegancia, el rigurosísimo luto y la sobriedad, todo ello acompañado por marchas fúnebres como la Madrugá de Abel Moreno Gómez, Mater Mea o la Crucifixión, de Jaime Gutiérrez.


                                                Emblema

El anagrama de la hermandad está compuesto por una corona de espinas con los tres clavos inscritos, todo ello en blanco sobre fondo negro.

Historia
  


 Antigua imagen de Ntra. Sra. de la Soledad en la procesión del Santo Entierro de 1898.




 Actual imagen de Ntra. Sra. de la Soledad en su capilla en la Catedral Nueva.

  


Paso de la Soledad de la Cruz (Monzón y Cid, 1997).
La Hermandad se fundó el 22 de mayo de 1645 por el gremio de zapateros de Salamanca con fines benéficos, fundamentalmente la asistencia a los condenados a muerte, en la antigua iglesia de San Román.

En 1829 absorbió a la Cofradía de San Crispín y San Crispiniano y en 1845 a la de la Virgen de la Victoria, debido a la mala situación de las citadas cofradías.

A finales del s. XIX, concretamente en 1890, la cofradía comenzó a tomar un carácter penitencial del que había carecido hasta el momento, desfilando en Semana Santa. La hermandad se integró en la Procesión del Santo entierro organizada por la Cofradía de la Vera Cruz.

En 1904 la Hermandad se trasladó de manera provisional a la iglesia del Convento de San Esteban convirtiéndose en una cofradía estrictamente penitencial. Un año más tarde organizó su propia procesión, siendo la primera cofradía que desfiló de forma independiente, ya que hasta entonces la Vera Cruz tenía el privilegio de organizar todos los desfiles que se realizasen en la ciudad durante la Semana Santa.

En 1909 trasladó su sede en la iglesia de San Benito. En 1922 hubo un nuevo traslado, fijando su sede canónica en la Catedral Nueva, ocupando en un principio la capilla de Ntra. Sra. de la Cabeza y desde 1934 la de Ntra. Sra. de la Luz, actualmente conocida como capilla de Ntra. Sra. de la Soledad.

En 1940 se encargó a Mariano Benlliure una nueva imagen de la Virgen que fue bendecida el Domingo de Ramos de 1941. La dureza de los rasgos de la talla no gustó a los cofrades, por lo que la imagen fue devuelta a su autor en 1943 para modificarla. La nueva imagen gustó tanto a los cofrades que el autor fue nombrado hermano honorífico.

En 1944 la cofradía pretendió incorporar a su desfile la imagen de la Piedad de Luis Salvador Carmona que también se venera en la Catedral Nueva. El obispo Francisco Barbado Viejo denegó su solicitud cediendo la imagen para su procesión a la recién creada Hermandad Dominicana.

El suceso más triste en la historia de la Hermandad se produjo en la madrugada del 30 de marzo de 1985, cuando unos desconocidos entraron en la Catedral robando todo el ajuar de la imagen, incluida la corona que realizará el taller de joyería Cordón en los años 30 del s. XX. A partir de este hecho se incrementó el número de altas de hermanos, a modo de acto de desagravio, y se recibieron numerosas donaciones con las que recomponer el ajuar de la Virgen, si bien no se pudieron recuperar las joyas originales. Es digno de destacar el valor artístico de la corona perdida, que no ha sido recuperado en la réplica actual.1

El 15 de junio de 1991 la Hermandad conmemoró el cincuentenario de la imagen con una ofrenda floral a la Virgen, colocada en su paso, ante la Puerta de Ramos de la Catedral Nueva. La aparición de la lluvia obligó a celebrar la eucaristía posterior en el interior del templo, si bien a su término la imagen pudo salir en procesión extraordinaria por las calles del barrio antiguo de la ciudad.

Debido al elevado número de cofrades que participaban en el desfile acompañando a un solo paso en 1997 se incorporó un segundo paso de carácter alegórico llamado "Soledad de la Cruz" y realizado por Vicente Cid.

En octubre de 2005 la Hermandad organizó el XXXII Encuentro Nacional de Hermandades de Ntra. Sra. de la Soledad.

A finales de 2008 surgió la propuesta de alargar el recorrido de la procesión, pasando a recorrer más de 7 kilómetros y llevando a Nuestra Señora de la Soledad por los puentes de la ciudad. Este proyecto no se desarrolló sin embargo durante la Semana Santa de 2009.2

Pasos
Soledad de la Cruz: Paso alegórico incorporado al desfile debido al elevado número de hermanos de fila. Representa a cinco angelotes portando la Cruz en plano inclinado. Es obra de Tomás Monzón de Arriba y Vicente Cid Pérez.
Ntra. Sra. de la Soledad: imagen tallada en 1941 por Mariano Benlliure. Destaca por su belleza, realismo y la serenidad de su tristeza. Viste saya y manto negros bordados en plata. Desfila en un paso de palio, del estilo de los tronos malagueños, realizado en metal plateado por los Talleres Pedro Ruiz en Vitoria en 1930, al que posteriormente se añadieron banzos exteriores.

Marchas dedicadas
Madre, Reina y Señora, Manuel Borges, 2004.
Noche de Soledad, Matías Cañizal Tello, 2006.
Virgen de la Soledad, Juan Carlos de la Fuente, 2007.
En tus lágrimas Soledad, Rubén García Torres, 2008.

Hábito

Los cofrades visten túnica, capa, capirote, cíngulo, zapatos, calcetines y guantes negros. El capirote tiene bordado el anagrama de la Hermandad a la altura del pecho.

Momentos más significativos de la procesión

Esta procesión, es una de las más seguidas por los salmantinos y está llena de actos muy emotivos:
La salida de la Catedral del paso de la Soledad, en medio de una lluvia de pétalos de flores.
La bajada por la calle Palominos, con la imponente fachada barroca de la Clerecía de fondo.
El encuentro en el Atrio de la Iglesia de San Esteban con Nuestra Señora de la Esperanza, que sale a recibir a la "señora de Salamanca". Esto se produce gracias a un acuerdo entre la Hermandad Dominicana y la de Nuestra Señora de la Soledad.
El paso por la Plaza Mayor, la cual apaga todas sus luces cuando hace su entrada Nuestra Señora de la Soledad, mientras suena el Ave María desde el balcón del Ayuntamiento.